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Isabel Ñáñez

CULTURA

Mientras Diego crecía con esta condición y criaba simultáneamente a su segunda hija, Isabel comenzó a visitar centros de atención para personas en condición buscando alternativas de desarrollo médico y social para el niño. Allí en esos pasillos y salas de espera vio que no era la única mamá con este reto, así que tomó la decisión de convocar a estas mujeres a un grupo en donde sus hijos tuvieran más posibilidades de socialización, educación y por supuesto de inclusión." data-share-imageurl="" style="position:fixed;top:0px;left:0px;">

Isabel Ñáñez

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Cuando apenas Diego tenía un año de vida, Isabel empezó a ver que su hijo tenía comportamientos inadecuados, movimientos repetitivos y conductas disruptivas, características que con el tiempo los médicos terminaron diagnosticando como autismo.

Mientras Diego crecía con esta condición y criaba simultáneamente a su segunda hija, Isabel comenzó a visitar centros de atención para personas en condición buscando alternativas de desarrollo médico y social para el niño. Allí en esos pasillos y salas de espera vio que no era la única mamá con este reto, así que tomó la decisión de convocar a estas mujeres a un grupo en donde sus hijos tuvieran más posibilidades de socialización, educación y por supuesto de inclusión...

En uno de esos cursos no formales y con la intensidad de trabajo terapéutico que adelantaba cada familia, los instructores fortalecieron los talentos de estos chicos a tal nivel que le dieron vida a la orquesta "Sin Límites" un lugar en donde los únicos protagonistas eran justamente ellos.

Pero esos espacios donde las personas en condición encuentran desarrollo si tienen límites de permanecía y se agotan en el tiempo porque hay que darles oportunidad a nuevos chicos, así que antes de que se terminara esa etapa, Isabel empezó el camino de buscar en todas las dependencias de la ciudad espacios, instructores y medios para los jóvenes.

Su aventura de crear una fundación se inició en el 2015 llevando a los muchachos al salón comunal de su edificio, luego llegó hasta el Centro de Estudios Deportivos de IDRD donde además de disponer de salones para que los muchachos practiquen y aprendan música, teatro y expresión, tiene una puerta semanal al gimnasio Incluyente del complejo "El Salitre".

Hoy son más de 30 familias las que se benefician 3 días a la semana con sus programas en donde se ponen metas claras como buscar una invitación al festival de teatro o que sus muchachos sean oídos en Salsa al Parque una feria de Cali o en un carnaval de Barranquilla porque ellos tienen sin duda el talento y sus madres las ganas de verlos triunfar.

Foto: Carlos Eduardo Barragán.