Back to top

Jhan Bernardo

EDUCACIÓN

Nació hace 24 años en las riberas del río Magdalena y su promedio académico fue siempre sobresaliente quizá como respuesta a las noches de desvelo de su mamá, una abnegada celadora y de los cortes y confecciones de su tío, el sastre de Puerto Nare.

Con uno de los dos pines que envió desde Medellín la Universidad Nacional de Antioquia a su pueblo para patrocinar la presentación de estudiantes de provincia a sus exámenes de admisión, Jhan llegó a la facultad de Ingeniería Química y con la venta de computador y una cámara de fotografía que le dio el colegio pago su matrícula y financió su estadía y alimentación durante el primer semestre." data-share-imageurl="" style="position:fixed;top:0px;left:0px;">

Jhan Bernardo

VOTAR
Para Jhan Bernardo Quevedo, o “Jhamber” como lo conocen los habitantes de Puerto Nare en Antioquia, cuando un bachiller de provincia tiene la oportunidad de llegar a la universidad, es toda una familia la que se educa y mejorará sus condiciones de vida, ya que ese profesional en formación se convierte en ejemplo, faro, luz y guía de las nuevas generaciones.

Nació hace 24 años en las riberas del río Magdalena y su promedio académico fue siempre sobresaliente quizá como respuesta a las noches de desvelo de su mamá, una abnegada celadora y de los cortes y confecciones de su tío, el sastre de Puerto Nare.

Con uno de los dos pines que envió desde Medellín la Universidad Nacional de Antioquia a su pueblo para patrocinar la presentación de estudiantes de provincia a sus exámenes de admisión, Jhan llegó a la facultad de Ingeniería Química y con la venta de computador y una cámara de fotografía que le dio el colegio pago su matrícula y financió su estadía y alimentación durante el primer semestre.

A pesar de ser el mejor en Nare, su nivel académico tenía serios vacíos por lo que tuvo que estudiar el doble para ganarse el beneficio de pagar la mínima matrícula… Fue allí, hace 7 años, donde le dio vida a su programa de educación “Pentatlón del conocimiento”, en el que cada 6 meses en compañía de un grupo de jóvenes que el preparó para acceder a la universidad, capacitan a los muchachos en matemáticas, física, química, razonamiento lógico y ciencias sociales. 

Lo llaman el caza becas y por sus manos han pasado más de mil muchachos que hoy además de estudiar en universidades públicas aspiran a seguir sus pasos y convertir su programa en una cadena de ayuda educativa. Uno de sus profesores compara la iniciativa de Jhan como un preuniversitario advierte que a sus clases ahora llegan niños desde noveno para enriquecer sus conocimientos.

Jahn hoy accedió al programa de doble titulación y hoy es ingeniero Químico y Biológico que está convencido en que solo a través de la educación se crea una nueva sociedad en la que deben tener cabida todos los colombianos sin importar el origen de sus vidas porque aquí lo importante es cerrar la brecha entre la provincia y la universidad pública y de calidad.

Foto: Carlos Eduardo Barragán.