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Claudia Urrego, Titán de Salud y Binestar 2019

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Desde septiembre del 2002 y durante 8 años, la vida de Claudia Patricia ha sido sacudida por cuatro eventos de cáncer. El primero atacó una de sus mamas, el segundo fue una progresión de la enfermedad a los ganglios, el tercero afectó sus pulmones y el cuarto se trató de desarrollarse de manera más agresiva en su sistema respiratorio." data-share-imageurl="https://titanes.noticias.caracoltv.com/sites/default/files/titanes_2_271_0.jpg" style="position:fixed;top:0px;left:0px;">
16 DE Octubre DE 2019

Claudia Urrego, Titán de Salud y Binestar 2019

Desde septiembre del 2002 y durante 8 años, la vida de Claudia Patricia ha sido sacudida por cuatro eventos de cáncer. El primero atacó una de sus mamas, el segundo fue una progresión de la enfermedad a los ganglios, el tercero afectó sus pulmones y el cuarto se trató de desarrollarse de manera más agresiva en su sistema respiratorio.  Dice que ya perdió la cuenta de cuántas sesiones de quimioterapia ha recibido pero lo que si tiene claro es que hoy “Fundayama”, la fundación que creo para ayudar a las personas que padecen de cáncer y sus familias, tiene en sus libros los nombres escritos de más de 3 mil 500 beneficiarios.

Las fechas están claras en su calendario clínico y por eso recuerda con precisión cada una de las tutelas que radicó para que le suministraran los tratamientos y las medicinas adecuadas. Las experiencias vividas en cada sesión de quimio la impulsaron a crear una organización en la que sus primeros patrocinadores fueron sus compañeros de trabajo y su oncóloga.

La primera sede fue su casa y su oficina fue su alcoba, y desde allí se documentó y capacitó cada una de las leyes que protegen al paciente de cáncer, pero fue el 17 de abril de 2007 cuando en compañía de 10 personas, la mayoría también diagnosticadas, recibieron el registro de la Cámara de Comercio que reconoce a “Fundayama”.

En el 2009 su vida pendió de un hilo y se le quiebra la voz al recordar los estragos  que la enfermedad alcanzó a provocar en su cuerpo, pero eso le ánimo a continuar. Hoy la fundación tiene su sede propia y cuenta con cerca de una docena de planes y actividades que van desde los programas de apoyo integral al paciente y su familia, hasta una completa asistencia clínica, terapéutica y jurídica. Tiene talleres de escritura, teatro, pilates y campañas de prevención y de sensibilización como la carrera anual  “Camina, Corre y Tócate”, que reúne recursos para sostener las iniciativas.

Además de realizar eventos de trascendencia nacional como el Simposio Antioquieño de Oncología, “Fundayama” tiene un programa de autoimagen y autoestima en donde los pacientes acceden, en calidad de préstamo, al suministro de pelucas que se fabrican en la misma fundación.

 

 

Autor: 
Carlos Eduardo Barragán